La mama pollas perfecta
Después de buscar por muchos años a la mujer perfecta para mi una guarrita me enseño que era ella la que yo habia estado buscando. Una tia tan cachonda y pervertida que me ponía la polla dura cono solo rozarme, se encargaba de sobarme el juguete como si fuera su costumbre y lo hacia siempre de la manera mas brutal. Su chocho hizo que me volviera aun mas loco por ella por que siempre estaba limpio y rasurado esperando para jugar.